La Diplomacia revolucionaria y los dias de Girón.

La diplomacia revolucionaria ha librado un sinfín de batallas en la arena internacional, encauzadas en la defensa de las conquistas de la Revolución. Uno de los períodos memorables de ese bregar, es sin dudas, el de los meses cercanos a abril de  1961, cuando la naciente Revolución cubana desplegaba  una dura ofensiva encaminada a la salvaguarda del triunfo del pueblo cubano, que tanta sangre y sacrificios había costado.
En este contexto acaeció la invasión mercenaria por Playa Girón, acción que formó parte de la Operación Pluto de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos y que representó la primera gran derrota del imperialismo yanqui en América Latina.
La operación Pluto, había sido aprobada por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960 y fue el proyecto más poderoso jamás organizado por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos. El macabro  y secreto proyecto quedó  completado con  una combinación de guerra psicológica y de subversión  a lo interno de Cuba. Desde oficinas ubicadas en Washington se elaboraron los planes de propaganda encaminados al ablandamiento psicológico del pueblo cubano que se desarrollaría a través de emisoras de radio, la prensa, la televisión, el cine y la literatura. En Estados Unidos mientras tanto, la prensa arremetió a diario contra el proceso que se desarrollaba en Cuba. La administración norteamericana  también  trabajó muy arduamente, en la búsqueda de apoyo internacional, sobre todo, dentro de los países ubicados en  nuestra área geográfica. 
Mientras los planes de la CIA estaban en curso, el Gobierno revolucionario cubano libraba una batalla diplomática en la arena internacional. El 7 de octubre de 1960 el canciller cubano Raúl Roa García denunció en la Organización de Naciones Unidas los preparativos, desde Guatemala, base de entrenamiento de los mercenarios,  de una invasión a nuestro país.
"[...] desde fines de agosto y principios de septiembre se ha venido concentrando tropas y barcazas del ejército de Guatemala en la costa Atlántica del país. En la finca Helvetia, ubicada en el municipio de El Palmar, colindante con los departamentos de Retalhuleu y Quetzaltenango, zona occidental del país, adquirida recientemente por Roberto Alejos, hermano del embajador de Guatemala en Estados Unidos, Carlos Alejos y miembros de la familia de premunidos de la corte palaciega, están recibiendo entrenamiento especial numerosos exiliados y aventureros, bajo el mando de militares norteamericanos. El número total de extranjeros asciende a 185, de los cuales 45 son norteamericanos. En la citada finca se ha construido una pista de aterrizaje de concreto, con hangares subterráneos y se está construyendo una carretera hacia la costa del Pacífico. Se han instalado aparatos de detección. Las vías de acceso a la finca Helvetia están controladas por soldados del ejército guatemalteco. A los elementos extranjeros no se les permite relacionarse con la población local [...]
Como preludio a la invasión por Playa Girón, se llevaron a cabo muchas acciones de sabotajes dentro del territorio nacional. Uno de los golpes más duros propinados por  la CIA en Cuba,  ocurrió el 13 de abril de 1961, cuando fue  incendiada la tienda por departamentos más grande de Cuba, El Encanto, ubicada en la capital del país.
También, el 15 de abril de 1961 aviones de guerra atacaron simultáneamente la base aérea de San Antonio de los Baños, la pista de Ciudad Libertad y el actual Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, lo que sería el preámbulo de los sucesos acaecidos dos días después. La acción perseguía como objetivos, además de provocar miedo y confusión, destruir en tierra la escasa y anticuada fuerza aérea cubana, para asegurar la impunidad de otras incursiones enemigas por vía terrestre.
En el sepelio de las víctimas del bombardeo del 15 de abril, Fidel proclamó: "esta Revolución Socialista la defenderíamos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores".
En documentos desclasificados por la CIA se señala:
"Los informes iniciales de los pilotos indicaron que el 50% de la capacidad aérea de Castro quedó destruida en Ciudad Libertad, de un 75% a un 80% en San Antonio de los Baños, y la destrucción en Santiago de Cuba incluyó dos B-26, un DC-3, un Lodestar, y un T-33 o Sea Fury. Los estudios de las fotografías aéreas y las interpretaciones posteriores indicaron que los daños fueron mucho menores".
Cuba, por su parte,  continuó su contienda  en el campo diplomático. En la mañana del 15 de abril de 1961 Frederik H. Boland, presidente de turno de la sesión en Naciones Unidas dio la palabra a Raúl Roa, para una cuestión de orden. Según las normas establecidas, no sería hasta el 17 de abril que el representante de nuestro país tendría la palabra,  para discutir una denuncia sobre las últimas agresiones de Estados Unidos a la Isla.
Pero mientras los delegados estadounidenses quedaban perplejos, Roa denunció los bombardeos a los aeropuertos cubanos por parte de aviones norteamericanos procedentes de ese país o de países centroamericanos lacayos de este. El presidente de la Asamblea General advirtió al representante cubano que el punto que tocaba no era una cuestión de orden, sino de fondo y que por tanto no podía hacerlo de esa forma. Roa le dio las gracias y agregó que no le era posible retirarse sin acusar al gobierno imperialista de Estados Unidos y los hechos que "ponen en riesgo la paz y la seguridad internacionales". Ante un nuevo llamado de atención, Roa exclamó: "Ya lo he dicho y me retiro".
Inmediatamente y a propuesta del representante de la Unión Soviética se solicitó al presidente de la Primera Comisión una reunión urgente que fue aprobada para las tres de la tarde de ese día.
En la reunión y como respuesta a las acusaciones de Roa, el representante de Estados Unidos, Adlai Stevenson pidió la palabra y mostró fotos y declaraciones que según él probaban que los bombardeos habían sido obra de pilotos de la Fuerza Aérea cubana descontentos con su gobierno. Stevenson leyó sin saber que todo era una burda farsa elaborada para ocultar la participación de su gobierno en los bombardeos. El representante de Guatemala negó luego que su país se hubiera prestado para entrenar fuerzas mercenarias contra Cuba.
El 17 de abril se reanudaron los debates en la ONU donde Roa hizo un  recuento del número de veces que Cuba había denunciado las agresiones por parte de los Estados Unidos. En las siguientes sesiones numerosos países apoyaron  la causa cubana, colocando al representante de Estados Unidos en una incómoda posición.
En la madrugada del 17 de abril, el miliciano José Ramón González Suco comunicó desde Playa Larga que se observaban luces y movimientos en el mar. El batallón 339 de Cienfuegos fue enviado a la zona y chocó con la compañía E de los mercenarios entablándose combate de inmediato.
El pueblo cubano superó el imperativo de derrotar en menos de tres días a los mercenarios, y con la dirección de Fidel Castro, liquidó en sólo 66 horas de lucha, a los invasores, que se rindieron en las arenas de Playa Girón al atardecer del 19 de abril de 1961.  Más de 150 combatientes revolucionarios murieron, y varios civiles fueron asesinados por la aviación de los invasores. Más de 1 200 prisioneros fueron entregados después a sus amos yanquis, que reconocieron serlo al entregar a cambio de ellos medicinas y alimentos para niños de Cuba.
De esos inolvidables días para nuestra historia patria, atesoramos en el Archivo Central del Ministerio de Relaciones Exteriores, importantes documentos que se revelan hoy como prueba irrefutable de la dignidad, valentía e integridad de nuestra diplomacia revolucionaria.

 

 

Reclamación del Gobierno Revolucionario de Cuba 13 de Marzo de 1961

Fuentes: Ecured y Archivo Central del MINREX

Autores: Lic. Rayza Rodríguez Gómez.

                Lic. Ariel Alba Hernández

Pais: 

Cuba

Fecha: 

16/04/2021